Método Comunicativo

  • 5
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El Ensayo

 

Cristian Grases

Compositor y director

 

“A pesar de que el canto coral llegue a la audiencia o congregación a través de la actuación en público, en realidad, la verdadera identidad de la experiencia coral se descubre en el ensayo diario, o dicho de una forma más simple, la experiencia coral reside en el ensayo”[1]

 

Esta cita del libro The Choral Experience de Ray Robinson y Allen Winold nos ayuda a comprender que el ensayo es mucho más que el momento en el que se aprenden notas, se resuelven problemas técnicos y se pulen actuaciones. Es la ocasión que tienen el director y los cantantes para ensayar una obra con el objetivo de satisfacer las verdaderas intenciones del compositor. En otras palabras, tal y como reflejan Robinson y Winold: “… no existen los ensayos propiamente dichos, sino presentaciones de la obra en “progreso’”[2]. De este modo, el ensayo se convierte en el objetivo (y también en el medio), y los cantantes  en el público.

 

Guangzhou Children's Palace Choir at the International Choir Contest Tolosa 2011, Spain
Guangzhou Children’s Palace Choir at the International Choir Contest Tolosa 2011, Spain

 

Como directores, intentamos constantemente sacarle el mayor provecho al tiempo de ensayo para que podamos conseguir el producto musical deseado lo mejor y más rápido posible. Un director dirigirá un ensayo apropiadamente si respeta algunos principios, tales como los que aquí aparecen agrupados en cuatro categorías: organización, comunicación, aspecto musical y aspecto personal.

 

Organización

  • Organiza tu ensayo con antelación. Es inaceptable llegar al ensayo sin tener un plan de tus metas. Un plan detallado te será de gran ayuda. Éste debe contener una lista de las obras en las que vas a trabajar, el orden en el que las vas a ensayar y el tiempo que prevés para cada una. También debe incluir información sobre la parte de la obra con la que trabajarás y los resultados que quieres conseguir durante el ensayo. Esto puede consistir en elementos tan variados como la lectura de notas, la articulación correcta, el énfasis en una buena dicción, la comprobación de la entonación, el fraseo, la expresión o, simplemente, el repaso de cada uno de ellos si la fecha del concierto es próxima. Hay muchas formas de organizar un ensayo y será beneficioso cambiar las estrategias. Esto evitará el aburrimiento y permitirá que se renueve la energía del grupo. He aquí algunas ideas que puedes utilizar para planificarlo. Puedes usar cualquiera de ellas por separado o combinar las que sean oportunas de acuerdo a  los objetivos del día.
  • Utiliza contrastes. Esto implica alternar canciones lentas y movidas, ligado y canciones articuladas, obras sencillas y complicadas, etc., con el objetivo de mejorar la atención del grupo, de forma que puedan progresar.
  • Utiliza el número áureo (j= 1,618). Es inevitable que la atención disminuya al mismo tiempo que el ensayo avanza. Algunos estudios indican que el pico de la actuación se alcanza al acercarse al número áureo (que equivale al 61,8%). Esto significa que el grupo estará más concentrado después de que transcurra el 61,8% del ensayo (simplemente hay que dividir el total de minutos del ensayo por 1,618). Este sería el momento ideal para ensayar lo que requiera más atención entre los objetivos marcados.
  • Utiliza la sucesión de Fibonacci (0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, etc.). Esta sucesión descrita por Leonardo de Pisa (también conocido con Fibonacci) está relacionada con el número áureo y se encuentra en muchos patrones en la naturaleza (desde el número de pétalos de las flores hasta el diseño de la espiral de la Nautilina). Se puede utilizar también para organizar el tiempo. Si lo aplicamos a nuestros ensayos, podemos empezar a trabajar con un calentamiento que no supere los 7 minutos (que es el resultado de sumar los cinco primeros números de la sucesión: 0+1+1+2+3=7). A continuación, podemos ensayar una obra durante cinco minutos (el siguiente número de la sucesión) y así sucesivamente. Cuando lleguemos a números más elevados (como el décimo en la sucesión, es decir, el 34), podríamos dividir el tiempo para ensayar más de una obra (por ejemplo, una durante 15 minutos y la otra durante 19 minutos). Todo esto, por supuesto, debe estar relacionado con los objetivos específicos de cada día.
  • No utilices el mismo patrón en el ensayo o calentamiento. Incluye ideas nuevas y creativas para que el coro no sistematice la forma de trabajar.
  • Cuerdas: contempla dividir el grupo para que aprendan las partituras más rápido.
  • Pulso: en el ensayo coral, el pulso es la habilidad de avanzar a una determinada velocidad. Estas son algunas ideas relacionadas con él:
  • Mantén el ensayo activo. No permitas que la energía de éste se estanque.
  • Debes estar dispuesto a modificar el plan original basándote en el resultado que obtienes del coro ese día. Si observas que el grupo está teniendo dificultades con alguna parte, no te centres tercamente en ello. Enfócate en algo diferente.
  • Haz descansos cuando sea necesario. Ten en cuenta que los descansos renuevan la           atención del grupo; pero después de la pausa, el coro necesitará algo de tiempo para     volver a concentrarse por completo.
  • Contempla grabar tu ensayo (video o audio, o ambos) para que puedas observar tu trabajo.
  • Haz que el final del ensayo sea significativo. Puedes lograrlo si te propones terminar con una melodía rápida y pegadiza, o con una obra que el coro pueda cantar correctamente. Esto hará que el coro gane confianza, esté de buen humor y tenga ganas de volver al siguiente ensayo. Este sería el final preferido para cada práctica. No obstante, no tengas miedo de terminar, de vez en cuando, con una observación de los aspectos que se deben mejorar, lo que podría hacer más productivo el tiempo entre los ensayos.
  • Contempla la opción de cambiar de sitio al grupo o a alguno de los cantantes.
  • Evalúa el ensayo al final.

 

Comunicación

  • Habla poco y canta mucho. A mí me enseñaron esta norma: no lo digas en más de cinco palabras.
  • Da indicaciones claras.
  • Habla despacio, fuerte y claro.
  • Indica de manera organizada desde donde quieres empezar a ensayar: ve del detalle más grande al más pequeño (número de página, sistema, compás, tiempo).
  •  No des instrucciones si el grupo está distraído.

 

Aspecto musical

  • Escucha. No te limites a ejecutar un plan basado solamente en tus expectativas. De hecho, debes escuchar como y que canta el grupo.
  • Haz reiteraciones con un objetivo. Di cual es el problema y ofrece una solución.
  • No empieces siempre por el comienzo de la pieza.
  • Diles a los miembros del coro que utilicen un lápiz para marcar las partituras.
  • Atrévete a trabajar por separado con las secciones más complicadas y dedícales más tiempo de ensayo.
  • Corrige los errores lo antes posible, pero, a pesar de ello, deja al coro cantar, sobre todo si es la primera vez del día que cantan esa pieza. No los interrumpas continuamente. Hay que tratar de alcanzar este complicado equilibrio.
  • Ensaya despacio cuando sea necesario. Si un tempo lento no funciona, tampoco lo hará uno más rápido.
  • Cuando te topes con problemas de armonía y con acordes complicados, pide a los cantantes que mantengan el acorde para que puedan percibir la relación interna que se da entre las notas que lo conforman. También puedes construir los acordes nota a nota.
  • El ritmo y el texto pueden separarse para trabajar en cuestiones de dicción (incluidos los comienzos).
  • Salmodiar las palabras (al unísono o en un acorde fijo) permite que los cantantes se centren en el texto al mismo tiempo que trabajan con su voz.
  • Ten cuidado con las tesituras extremas. Plantéate ensayar las secciones demasiado altas o demasiado bajas en una octava más cómoda.
  • Ocúpate de los detalles más importantes primero, luego los más pequeños. No te obsesiones con pequeños detalles si la estructura general no es aceptable.
  • Contempla la posibilidad de ensayar algunos pasajes que deberían cantarse en voz alta con un volumen más bajo para comprobar la entonación y la precisión del ritmo.
  • No utilices el piano todo el tiempo. Recuerda que el piano es un instrumento temperado, pero la voz no.
  • Intenta que todas las cuerdas del coro se mantengan tan unidas como sea posible. Si tienes que evaluar el pasaje de una cuerda en particular, pídeles a los coristas que lo canten en su propia octava o que tarareen su parte.
  • No temas pedirle a una cuerda que ayude a otra. Es decir, si los tenores tienen un pasaje muy agudo y los contraltos no están cantando, pídeles a algunos contraltos que canten con los tenores.
  • Utiliza notas articuladas para comprobar la exactitud del tono.
  • Trabaja la técnica vocal en todo momento, no sólo durante los ejercicios de calentamiento, sino durante todo el ensayo.
  • Combina diferentes cuerdas del coro para solucionar problemas. Evita separarlas; puedes pedirles a dos o tres cuerdas distintas que canten juntas para que haya una referencia armónica, rítmica, o incluso ambas.

 

Aspecto personal

  • Predica con el ejemplo. No pidas a tus cantantes algo que tú mismo no estarías dispuesto a hacer.
  • Muéstrate accesible y brinda un trato familiar.
  • Muéstrate vulnerable. Si te abres a tus cantantes, ellos también se abrirán a ti.
  • Todo esto resultará en una conexión muy especial e íntima que hará que la interpretación musical sea única.
  • Sé concienzudo y nutre tu sensibilidad.
  • Recurre al buen humor siempre que sea posible (incluso cuando estés imponiendo cierta disciplina en el grupo).

 

Estas son algunas ideas a las que recurro habitualmente durante mis ensayos. La mayoría de ellas las he “tomado prestadas” de otros directores, de mis profesores Alberto Grau, María Guinand y Jo-Michael Scheibe o de libros dedicados a este tema. Ensayar eficazmente es un arte complicado. Es inevitable que haya ensayos satisfactorios y otros no tanto, porque los coros están formados por personas que experimentan cambios constantemente. Sin embargo, aplicar algunas de estas sugerencias podría ayudarte a dirigir ensayos con más éxito. Así que siempre ten en mente que algunos de los momentos más profundos de la creación musical se producen durante estas “actuaciones” que son parte del las obras en “progreso”.

 


[1] Ray Robinson y Allen Winold (1992). The Choral Experience, Illinois, Waveland Press. Pág. NN

[2] Op. Cit. Pág. NN

 

 

GrasesCristianCristian Grases obtuvo el título de Máster en Dirección de Coros bajo la dirección de Alberto Grau y María Guinand en Caracas, Venezuela, y el Doctorado en Dirección de Coros de la Universidad de Miami. Es un compositor galardonado que imparte clases magistrales de música y trabaja como director invitado, juez y pedagogo en América, Europa y Asia. Es miembro de la directiva de la Federación Internacional de Música Coral y  presidente del Comité de Perspectivas Étnicas y Multiculturales de ACDA (Asociación Americana de Directores de Coro), División Occidental. Actualmente es profesor adjunto en la Universidad del Sur de California en Los Ángeles.

 

 

Traducido por Tania Filgueira Garro, España

Revisado por Ana Laura Cavagnaro, Argentina

PDFPrint

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *