El espíritu y la voz de Robert Schumann

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Séptima edición del festival internacional de canto coral Robert Schumann, Zwickau (Alemania)
15 – 19 de octubre de 2014

 

Por Henri Pompidor, director de coro y profesor
Traducido del inglés por Vania Romero, Venezuela
Revisado por Juan Casabellas, Argentina

 

Robert Schumann estuvo influido desde muy joven por el canto coral. Es cierto que, en la primera mitad del siglo XIX, la actividad coral de Sajonia, donde residía, era particularmente estimulante para el compositor. Continuando con la tradición coral iniciada por la Kreuzschule de Heinrich Schütz en el siglo XVII, Robert Schumann se involucró en el desarrollo de la práctica coral tomando la dirección musical de dos coros, el Männergesangverein -un Liedertafel masculino- de Dresde y el ChorgesangVerein, un coro mixto que fundó a finales del año 1847.

Schumann había compuesto el año anterior (1846) numerosas obras corales para el Leiderkranz de Leipzig, otro conjunto vocal fundado por su amigo Mendelssohn. Sin embargo, él mismo se convierte en un director de coro atento y apasionado, interesado en amplias facetas de la composición coral. “Mi Chorverein me da una gran satisfacción, porque puedo hacerle interpretar, siguiendo mis deseos, toda la música que prefiero”, dice en marzo de 1848. Él dirige y compone. Para el Liedertafel masculino de Dresde -cuya dirección abandonará enseguida- y sobre todo para el ChorgesangVerein, del que está muy orgulloso, compone numerosas obras a voces iguales y a voces mixtas sobre poemas de los principales autores alemanes que él admira: Rücker, Mosen, Heine y Goethe. Su obra se enriquece con lieder “a cappella” a varias voces, pero también con obras corales con acompañamiento de piano o instrumento, y de música religiosa, fundamentalmente en lengua alemana.

La organización coral Interkultur, de origen alemán, está claro que no había olvidado nada de esta tradición cuando creó, hace ya más de catorce años, un festival internacional de canto coral en honor del compositor. La séptima edición del Festival Robert Schumann se ha celebrado del 15 al 19 de octubre de 2014 en Zwickau (Alemania), ciudad natal del compositor. Esta nueva edición quería rendirle homenaje como compositor importante de música coral junto a Franz Schubert, Felix Mendelssohn ó incluso Johannes Brahms.

Una veintena de coros llegados de más de nueve países, principalmente europeos, se encontraron así en esta pequeña ciudad de Sajonia para presentar un repertorio coral de gran calidad. Se trataba principalmente de coros a voces iguales masculinas- como el coro croata, y femeninos -coros rusos, bielorrusos, checos y alemanes. Participaron igualmente algunos coros mixtos llegados desde Suiza, Noruega y de varios otros Länder alemanes. Las partituras de Schumann ocupaban un lugar privilegiado en el repertorio de estos conjuntos. Asi, pudimos escuchar algunos lieder compuestos por Schumann para cuatro voces graves -sobre todo para su coro de Dresde en 1847- pero también composiciones musicales para voces mixtas a capella de los principales compositores alemanes de la época romántica, como Brahms o Mendelssohn.

Desde el inicio de la competición en la gran sala art deco de la Neue Welt de Zwickau, el jurado pudo comprobar el excelente nivel general de los coros participantes. A lo largo de la competición para voces mixtas, destacó la precisión musical del Kammerkoret Aurum de Noruega en la interpretación del Bänkelsänger Willie de Schumann y la facilidad vocal del coro mixto de Letonia en Am Bodensee VierGesänge. Las partituras de Schumann para voces iguales no iban a la zaga, principalmente con las bellisimas resonancias del coro ruso Cantilena en Der Wassermann. El trabajo coral de Vox animae en el lieder WoisteinsoHerrlichVolk de Brahms, la pureza de las voces femeninas del coro bielorruso Lira en la interpretación de uno de los tres motetes op. 39 de Félix Mendelssohn Laudate Pueri y también el fundido de las voces del coro de jóvenes checas Kühnuvdesky sbor en la interpretación del Ave María de Johannes Brahms fueron también muy destacadas. Señalemos la presencia muy apreciada de un coro iraní, Pasargaad, que interpretó también un motete de Mendelssohn. Sin embargo, el coro que causó la mayor impresión en la interpretación de la música romántica alemana fue sin duda el coro de hombres Gradski zbor Brodosplit. Este grupo vocal de origen croata realizó una interpretación notable del segundo lieder “Freiheitied” compuesto por Robert Schumann en 1847. Su bellísima interpretación, además de un sólido sostén vocal y muy bellos matices, fue recompensada con el premio de interpretación Robert Schumann, otorgado al final de las jornadas de competición.

En sus composiciones, Schumann no dudaba en introducir novedades técnicas, proezas rítmicas, cambios de tempo e indicaciones sobre el carácter de sus obras, modificaciones en las tonalidades, el uso de disonancias y de cambios métricos… Los coros presentes en las distintas categorías del concurso -voces iguales, voces mixtas, coros de niños o de adultos, música sacra o profana- supieron aportar esta modernidad muy acorde con el trabajo apasionado del compositor y director de coro romántico alemán. Numerosas partituras manejando las técnicas corales más avanzadas debían completar el nivel técnico general, ya de por sí muy elevado en el campo de la interpretación de la música romántica. Destaquemos el trabajo a ocho voces realizado por los cantores suizos de Vox animae en la interpretación de partituras corales de Morten Lauridsen y Eric Whitacre; las obras rítmicas de Valeri Gravilin interpretado por el grupo bielorruso de chicas jóvenes Tonica, y también la precisión del trabajo del coro mixto Pa Saulei, de Letonia, en la interpretación de la partitura vocal de Peteris Vask. En este registro de modernidad coral, el coro noruego se distinguió con su interpretación de varias obras contemporáneas, principalmente los Laudes de Odd Johan Overoye. El coro ganó la apuesta de la dificultad y de una entonación sin fallo alguno a todo lo largo de su actuación.

El Jurado valoró la oportunidad de la elección de las partituras musicales interpretadas en cada una de las diferentes fases del concurso. Esta elección se hace generalmente en función de las cualidades intrínsecas del coro y de criterios propios en cada una de las pruebas del concurso. El director del coro debe estar atento siempre a presentar un repertorio variado -varios tipos de partituras, preferentemente en diferentes lenguas- y siempre seleccionadas en función de las capacidades vocales y musicales del grupo presentado al concurso. Estos criterios debían, además, en el concurso de los campeones, decidir al Jurado para que concediera sus votos al coro mixto Pa Saulei, de Letonia, como laureado con el primer premio del concurso Robert Schumann 2014. Este coro consiguió en efecto por su originalidad, su entusiasmo y su vivacidad en sus últimas interpretaciones corales llevarse los sufragios de los miembros del Jurado y del público.

El conjunto de la competición ilustraba sobre la música coral de Schumann y la música alemana. Como prueba de ello, ese maravilloso motete Bein Abschied zu Singen (Canto para los adioses), escrito por Schumann en 1847 -cuando residía en Dresde- para coro y conjunto instrumental, cantado por el conjunto de participantes en la ceremonia de apertura e interpretado de nuevo en la entrega de premios. Una música para esta circunstancia en el mejor sentido del término: Es ist bestimmt in Gottes Rat (en la Ley de Dios se señala que un día es necesario decirse adiós). Sin embargo, todos esperamos que esto no sea más que un hasta luego (“Auf Wiedersehen”). Destinado al próximo festival Schumann de julio de 1847 en Zwickau, le lied-motete describe minuciosamente la indecible emoción que embarga al oyente. Este lied contiene en sí lo esencial de las calidades del repertorio coral de Schumann, repertorio que muchas veces es desconocido para los directores corales en el mundo. Su guión es fundamentalmente silábico, sin demostraciones contrapuntísticas pero de una hechura siempre ajustada a la armonía apropiada. El canto polifónico -homorítmico- se convierte entonces en una señal de reunión, un estimulo para el encuentro más allá de las diferencias. La unión no es solo germánica, sino también universal. La música coral dignamente festejada durante estos días en Zwickau refleja este ideal de “simplicidad calurosa”, que hoy prevalece como mensaje ideal de amistad entre las naciones. El Volkslied debe ceder su espacio a las obras corales contemporáneas de toda lengua y factura. Son estas obras la que son otra vez modelos de esta unificación alrededor de los valores de encuentro e intercambio entre las culturas del mundo.              

 

 

Miembro de la Asociación Francesa de Directores Corales, Henri Pompidor enseña canto y dirección coral en el Conservatorio Charles Munch en París (distrito once). También es director del coro del Conservatorio y se dedica activamente a enseñar canto coral en el ámbito internacional a través de numerosos conciertos y clases magistrales en países como China, Corea del Sur, España, Indonesia, Japón, Malasia, Taiwán y Vietnam. Es invitado regularmente como jurado en festivales y competencias en Europa y el exterior (por ejemplo: FIMC, A Coeur Joie, Interkultur). E-mail: henripompidor@hotmail.com

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